Nombrada en memoria del comandante Julio Benítez Benítez —héroe militar de la defensa de Igueriben en 1921 y condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando—, esta plaza no es solo un hito en la red viaria melillense, sino también un punto de enorme interés para los amantes de la arquitectura patrimonial de los siglos XIX y XX. A esta plaza se asoman algunos de los más importantes e icónicos edificios de estilo modernista de la ciudad, destacando de manera especial el deslumbrante conjunto arquitectónico conocido popularmente como la Manzana de Oro.

Este señero conjunto residencial y comercial, en cuyo diseño dejó su inconfundible huella el genial arquitecto Enrique Nieto —discípulo de Antoni Gaudí y máximo exponente del modernismo melillense—, destaca por sus trabajadas fachadas, sus ornatos florales, sus miradores de madera y balconcillos de hierro forjado que dotan a la Plaza del Comandante Benítez de una elegancia de época inigualable.

Scroll to Top