
Sinagoga de Or Zaruah o Yamín Benarroch
Resumen
Inaugurada en 1924 y diseñada por Enrique Nieto, esta sinagoga es el símbolo del patrimonio sefardí en Melilla. En su fachada se mezclan elementos del arte andalusí: califal y nazarí, mientras que su interior presenta una interesante nave ricamente decorada. El edificio refleja la importancia de la comunidad judía en el progreso de la ciudad.
Datos destacados
- Proyectada por Enrique Nieto en 1924 e inaugurada a mediados de la década de 1920.
- Ubicada en la Casa de Yamín Benarroch, es el máximo símbolo del patrimonio sefardí.
- Fachada de inspiración andalusí con arcos de herradura, dovelas bicromas y ventanas bíforas.
- Interior orientado a Jerusalén con el Aarón Hakódesh, la Tevá y la galería de la Azará.
El gran símbolo del legado sefardí de Melilla
La Sinagoga Or Zaruah, emplazada estratégicamente en la emblemática Casa de Yamín Benarroch (calle López Moreno), constituye el máximo exponente del patrimonio sefardí en Melilla y una de las joyas arquitectónicas más singulares de todo su centro urbano. Proyectada en 1924 por el insigne arquitecto Enrique Nieto —quien supo adaptar su maestría modernista a un depurado lenguaje historicista y neoárabe— e inaugurada a mediados de la década de 1920, esta obra maestra trasciende su valor monumental para plasmar de forma brillante la decisiva impronta de la comunidad judía en el desarrollo social, mercantil y cultural de la ciudad a comienzos del siglo XX.
El inmueble, estructurado rítmicamente en planta baja y dos niveles superiores, destaca exteriormente por una monumental fachada que rinde un deslumbrante tributo al arte andalusí, reinterpretando la estética califal y nazarí con un refinamiento excepcional. En el nivel de calle, el edificio dialoga con el transeúnte mediante expresivos arcos de herradura adornados con dovelas bicromas en tonos blanco y amarillo que aportan un acusado dinamismo cromático. Conforme el alzado asciende, la composición gana solemnidad a través de arcos lobulados enmarcados en alfiz, estilizadas ventanas bíforas divididas por columnas centrales y balconadas de cuidada ebanistería y forja, configurando una estampa exótica y señorial plenamente integrada en el ensanche melillense.
En el plano interior, el inmueble alberga en su planta superior el templo propiamente dicho, bautizado como Or Zaruah («Luz Creada» o «Luz Santa»), mandado erigir por el relevante líder comunitario Yamín Benarroch en memoria y homenaje a su padre. El recinto sacro custodia con absoluta fidelidad la disposición litúrgica tradicional de las sinagogas sefardíes del Magreb: su muro oriental o cabecera se orienta rigurosamente hacia Jerusalén para albergar el Aarón Hakódesh (el armario sagrado que preserva los rollos manuscritos de la Torá), mientras que el espacio central queda presidido por una majestuosa Tevá o púlpito de madera noble primorosamente tallada, rodeada en claustro por las bancadas para los fieles. La planta se completa con la Azará o galería reservada para las mujeres, resguardada tras celosías de fina celosía que garantizan la intimidad del rezo sin restar luminosidad al conjunto.
En la actualidad, la Sinagoga Or Zaruah trasciende su condición de lugar de culto para alzarse como un enclave museístico y patrimonial de incalculable valor histórico, espiritual y artístico. Su impecable estado de conservación en el corazón de Melilla no solo protege la memoria viva del judaísmo sefardí hispanomarroquí, sino que encarna el espíritu de concordia e interrelación cultural que define la identidad única de la ciudad, situándose como una parada del todo imprescindible en cualquier itinerario turístico y cultural por el norte de África.
Claves para entender la Sinagoga Or Zaruah
El reflejo de la Melilla multicultural
La Sinagoga Or Zaruah testimonia la trascendencia de la comunidad judía en el progreso económico, social y cultural de Melilla. Su presencia pone de manifiesto la convivencia de tradiciones que configuran la identidad pluriétnica de la ciudad.
Una obra singular de Enrique Nieto
El edificio destaca por su arquitectura neoárabe, inspirada en las estéticas califal y nazarí. Con sus arcos de herradura de dovelas bicromas, balcones decorados y ventanas bíforas, constituye uno de los ejemplos historicistas más originales del centro urbano.
Un espacio vivo de fe y patrimonio
Situada en la planta superior de la Casa de Yamín Benarroch, la sinagoga conserva la distribución característica de los templos sefardíes del Magreb: orientada a Jerusalén para albergar el Aarón Hakódesh y articulada en torno a su Tevá central de madera tallada.

