La tradición marinera ha acompañado a Melilla desde sus orígenes. Gracias a su privilegiada posición geográfica, la ciudad ha sido durante siglos un importante puerto de escala y de intercambio entre Europa y África. Puerto Noray representa la evolución de esa vocación marítima, adaptándola a la náutica deportiva y al turismo, sin perder el estrecho vínculo que Melilla mantiene con el mar.

El puerto cuenta con modernos pantalanes para embarcaciones de recreo y una amplia oferta de servicios para navegantes. Su paseo, rodeado de terrazas, cafeterías y restaurantes, ofrece un ambiente relajado donde disfrutar de la gastronomía local mientras se contemplan los veleros y embarcaciones amarradas, especialmente al atardecer.

Desde Puerto Noray se obtienen algunas de las mejores panorámicas de la ciudad. La cercanía de Melilla la Vieja permite admirar el perfil de sus murallas renacentistas desde el mar, mientras que el ensanche modernista y el Paseo Marítimo completan una imagen que refleja la perfecta convivencia entre patrimonio histórico y ciudad contemporánea.

Scroll to Top