El frente principal de este entorno se encuentra majestuosamente regido por la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, el templo católico principal de la Melilla moderna. Frente a este destacado edificio religioso, la plaza se abre como un espacio de acogedora escala humana rodeado por un deslumbrante catálogo de arquitectura civil. A este ámbito se asoman valiosos edificios de estilos modernista, ecléctico y clasicista construidos durante el esplendor del ensanche.

Entre todos ellos destaca de forma especial la emblemática Casa La Reconquista (o Edificio La Reconquista), una verdadera joya del modernismo melillense que capta de inmediato la mirada del visitante gracias a sus elaborados miradores, sus característicos balcones ondulantes y la exquisita decoración de sus fachadas, salpicadas con esculturas y molduras que lucen sugerentes rostros de mujer. Este conjunto de inmuebles demuestra cómo las corrientes estéticas de vanguardia se integraron de forma plena en las viviendas destinadas a la vida cotidiana y residencial de la sociedad melillense de la época.

A diferencia de otras plazas orientadas a un fin puramente comercial o administrativo, la Plaza Menéndez Pelayo ha sabido combinar su marcado carácter residencial y devocional con la renovación urbana contemporánea, habiendo adquirido una fisonomía muy cuidada gracias a la remodelación y diseño trazados por el reconocido artista melillense Carlos Baeza.

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