
Casino Militar de Melilla
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Resumen
Se trata de un edificio que refleja la importancia del elemento militar y su carácter asociativo y lúdico, en la sociedad melillense del siglo XX. Construido con líneas muy clásicas es hoy día uno de los hitos arquitectónicos de la plaza de España.
Datos destacados
- Primera piedra colocada en la Nochebuena de 1920 por el general Manuel Fernández Silvestre.
- Inaugurado en 1934 tras catorce años de obras en los que intervino Enrique Nieto.
- Planta cuadrada de dos alturas con fachada clásica e interior de estilo neoárabe.
- Conserva en su fachada el escudo de la Segunda República, caso único en un edificio militar español.
Un edificio que resume la historia militar y social de la ciudad
El Casino Militar de Melilla constituye uno de los hitos arquitectónicos más célebres, elegantes y representativos de la Plaza de España. Construido con líneas marcadamente clásicas y un soberbio empaque monumental, este edificio refleja de forma magistral la relevancia del elemento militar en la vida urbana de la ciudad durante el siglo XX, así como su destacado carácter representativo, recreativo y lúdico en el centro neurálgico del ensanche.
La historia de su edificación estuvo marcada por los acontecimientos históricos del período de entreguerras. La primera piedra del inmueble fue colocada en una fecha de hondo calado histórico, la Nochebuena de 1920, por el general Manuel Fernández Silvestre. No obstante, debido a la complejidad de los acontecimientos bélicos en el norte de África, las obras se prolongaron durante más de un decenio. En su rica ejecución intervinieron los arquitectos e ingenieros más renombrados de la época: tras los primeros trabajos dirigidos por Emilio Alzugaray y continuados por José Pinto de la Rosa, Jorge Palanca confirió al inmueble rasgos del estilo Segundo Imperio, interviniendo posteriormente Jesús López de Lara hasta que, finalmente, el genial Enrique Nieto diseñó el vestíbulo y culminó la obra para su inauguración en 1934.
El inmueble, de planta cuadrada y dos alturas, destaca al exterior por la pureza de sus elementos clasicistas, mientras que su espacio interior se organiza a partir de un imponente hall configurado con un refinado gusto neoárabe.
Una de las mayores singularidades históricas del Casino Militar se ubica en la parte superior de su fachada principal. Dado que el edificio se concluyó e inauguró en 1934, durante la Segunda República Española, se labró en el frontón el escudo oficial de este periodo. A diferencia de lo que ocurrió en la inmensa mayoría de las construcciones militares e institucionales de España tras la Guerra Civil, este emblema heráldico republicano se conservó intacto, constituyendo hoy en día una de las pocas excepciones del país que aún presiden un inmueble de titularidad militar.
En la actualidad, el Casino Militar continúa erigiéndose como un elemento indispensable del paisaje urbano melillense. Su majestuosa silueta clásica en la Plaza de España rinde homenaje al rico legado arquitectónico del ensanche y a la huella histórica del estamento militar en la ciudad.
Claves para entender el Casino Militar
Un espacio para la vida social de la guarnición
El Casino Militar nació como lugar de encuentro y recreación para la guarnición durante una de las etapas de mayor crecimiento del centro urbano. Su edificación reflejó la importancia del estamento militar en la vida social y representativa de la Melilla del siglo XX.
Una obra de gran valor arquitectónico
El inmueble combina la pureza de su fachada clásica con un hall de refinado estilo neoárabe. Su construcción (1920-1934) sumó el talento de destacados arquitectos e ingenieros como Alzugaray, Pinto de la Rosa, Palanca, López de Lara y finalmente Enrique Nieto.
Un testimonio único de la historia de España
Al ser inaugurado en 1934, en su frontón se labró el escudo oficial de la Segunda República. La conservación intacta de este símbolo republicano, algo excepcional en una construcción militar en España, convierte al edificio en un valioso hito patrimonial e histórico.
