
Casa de los Cristales
Resumen
Fue construida inicialmente en 1927 con el gran hotel Reina Victoria, uno de los más lujosos de todo el norte de África. Posteriormente su interior se readaptó para viviendas, pero conserva una monumental fachada acristalada de estilo andalusí, donde se mezclan las referencias califales, almohades y nazaríes, en un conjunto realmente destacable,
Datos destacados
- Inaugurado en enero de 1927 como el vanguardista Gran Hotel Reina Victoria.
- Ubicado en la céntrica calle General Prim, impulsado por Ramón Gironella.
- Declarado Bien de Interés Cultural dentro del Conjunto Histórico-Artístico.
- Destaca por su monumental mirador vidriado y su arquitectura historicista neoárabe.
El hotel que convirtió el vidrio en un símbolo de la Melilla modernista
Situada en la céntrica calle General Prim, la llamada Casa de los Cristales constituye uno de los hitos arquitectónicos más impactantes y singulares del ensanche de Melilla. Construida inicialmente en 1927 bajo el impulso del empresario Ramón Gironella, el inmueble nació para albergar el Gran Hotel Reina Victoria, inaugurado en enero de ese mismo año como uno de los establecimientos hoteleros más vanguardistas, selectos y lujosos de todo el norte de África.
Aunque con el paso del tiempo su interior se readaptó para acoger viviendas y locales, el edificio conserva intacta una monumental fachada acristalada que se ha convertido en un auténtico icono urbano. Perteneciente a la corriente del historicismo neoárabe u orientalista, su diseño exterior es un conjunto realmente destacable donde se mezclan con magistral armonía referencias decorativas califales, almohades y nazaríes, visibles en el delicado trazado de sus arcos de herradura, las molduras labradas y las estilizadas columnas de inspiración andalusí.
Su seña de identidad más relevante —y la que le valió su apelativo popular— es el impresionante cuerpo de grandes miradores vidriados que recorre sus plantas superiores. Esta imponente estructura de cristal supuso en la Melilla de la década de 1920 una auténtica revolución arquitectónica y técnica, concebida para captar la luz del Mediterráneo y aportar un toque cosmopolita al centro de la ciudad.
En la actualidad, la Casa de los Cristales cuenta con la máxima protección como Bien de Interés Cultural dentro del Conjunto Histórico-Artístico de Melilla. Su majestuosa presencia neoárabe continúa cautivando a vecinos y visitantes, consolidándose como un testimonio imprescindible del esplendor, la elegancia y la brillante evolución urbana de la ciudad durante el siglo XX.
Claves para entender la Casa de los Cristales
Un hotel de referencia para la ciudad
Concebido como el Gran Hotel Reina Victoria, el edificio representó la vanguardia y el lujo en la Melilla de los años veinte. Sus selectas instalaciones lo convirtieron en uno de los establecimientos hoteleros más prestigiosos del norte de África.
La influencia del estilo neoárabe
Su diseño exterior pertenece al historicismo neoárabe u orientalista. Mezcla con maestría referencias califales, almohades y nazaríes, visibles en sus arcos de herradura, molduras labradas y columnas inspiradas en la arquitectura andalusí.
Un icono del Ensanche Modernista
El espectacular cuerpo de miradores de cristal, que dio al edificio su apelativo popular, supuso una revolución técnica en los años veinte para captar la luz mediterránea. Hoy, la Casa de los Cristales constituye una de las estampas más emblemáticas del patrimonio melillense.

