
Casa de David J. Melul
Resumen
Obra maestra de Enrique Nieto, discípulo de Domènech i Montaner, este edificio es el estandarte del modernismo local. Situado en la Plaza de España, su fachada despliega una exuberancia decorativa que fusiona la vanguardia catalana con la identidad melillense, siendo un referente arquitectónico de prestigio internacional.
Datos destacados
- Proyectada en 1917 por Enrique Nieto, discípulo de Lluís Domènech i Montaner.
- Estandarte del modernismo catalán fusionado con la identidad melillense.
- Fachada curva a tres calles surgida tras alinearse con la Plaza de España.
- Destacan los motivos vegetales, balconadas de forja y las figuras de dos niños sentados.
Joya modernista e icono arquitectónico de la Melilla contemporánea
La Casa de David J. Melul es una de las obras cumbres de la arquitectura civil de Melilla y se erige como el verdadero estandarte del modernismo local en la ciudad. Proyectada en el año 1917 por el insigne arquitecto Enrique Nieto —célebre discípulo de Lluís Domènech i Montaner—, la edificación se ubica en una posición privilegiada de la Plaza de España, en el corazón neurálgico del ensanche urbano.
La configuración actual del edificio fue fruto de un ambicioso proceso de reforma motivado por las nuevas alineaciones urbanísticas fijadas durante la creación de la Plaza de España, circunstancia que obligó a adelantar los límites de la parcela y que Nieto aprovechó de forma magistral para ampliar el inmueble elevando dos plantas sobre la estructura preexistente. Situado en una estratégica esquina con fachada a tres calles (Plaza de España, Avenida Juan Carlos I y calle General Marina), el edificio despliega en su elegante fachada curva una exuberancia decorativa fascinante, donde la vanguardia del modernismo catalán se fusiona en perfecta armonía con la identidad arquitectónica melillense.
En la composición exterior del inmueble destaca la riqueza de su repertorio ornamental de inspiración vegetal y geométrica. Entre sus elementos más singulares y representativos sobresalen las expresivas figuras de dos niños sentados que coronan las pilastras principales de la fachada, así como la elaborada forja y carpintería de sus accesos y el dinamismo de sus balconadas. Todo este conjunto de miradores, molduras y motivos florales convierte al edificio en un referente arquitectónico de prestigio internacional.
En la actualidad, la Casa de David J. Melul continúa siendo una parada obligatoria para comprender el auge del modernismo melillense. Su imponente presencia en la Plaza de España no solo demuestra el genio creador de Enrique Nieto al servicio del desarrollo residencial, sino que reafirma el valor indiscutible de Melilla como uno de los grandes núcleos de la arquitectura modernista en el mundo.
Claves para entender la Cámara de Comercio
El modernismo catalán en Melilla
El edificio representa una de las obras cumbre de Enrique Nieto. En él aplicó la vanguardia del modernismo catalán heredada de Domènech i Montaner, adaptándola de forma magistral al ensanche y a la arquitectura civil melillense.
Solución a la geometría urbana
Su diseño actual fue fruto de un ambicioso proceso de reforma en 1917. Al fijarse la alineación de la Plaza de España, el arquitecto aprovechó el adelanto de la parcela para añadir dos plantas y crear una monumental fachada curva que abre hacia tres calles.
Un referente ornamental sin igual
La exuberancia decorativa de su fachada la convierte en un referente de prestigio internacional. Entre su rica carpintería, molduras florales y elaborada forja, destacan las expresivas figuras de dos niños sentados sobre las pilastras, icono visual del edificio.

